La principal fuente de
la energía que utilizamos se origina a partir del Sol (a excepción de la
energía nuclear). Desde la ropa que se seca en el tendedero de un patio
solariego de pueblo, hasta el veneno negro que insistimos en quemar para
mantener nuestros voraces estilos de consumo.
Las transformaciones
de la energía implican un descenso de la cantidad original emitida. Es decir,
igual que en una transacción comercial de compra y venta de divisas, se “paga” por
esta transformación y a nivel energético esto se interpreta como “pérdida”.
En la medida que estas
pérdidas disminuyen, la eficiencia de la transformación aumenta, pero no
necesariamente las pérdidas siempre son malas, por ejemplo: hacer pasar energía
eléctrica por un alambre conductor, generar calor (efecto Joule), en la mayoría
de las instalaciones eléctricas este es una perdida, pero si este calor se
aprovecha para calentar la resistencia de una ducha en Jinotega, Nicaragua, este calor ya
no es un desperdicio, sino un producto. (Que el uso de la ducha no sea la
opción mas económica, eso es otro asunto).
Las pérdidas pueden
ser clasificadas en dos categorías: Las pérdidas técnicas, es decir las
implícitas en “la tasa de cambio” de una fuente de energía a otra, como las
necesarias para extraer las unidades energéticas de “una carga de leña” y
transformarla en la energía calorífica necesaria para para “echar tortillas de
maíz nixquezado”. Esto no considera la eficiencia en la transformación, sino
únicamente el costo de esta transformación. Usar tres piedras como fogón,
demanda mas leña para generar la misma cantidad energía calorífica que utilizar
un fogón mejorado. Las perdidas técnicas son mayores en el fogón de tres
piedras que en el fogón mejorado, sin embargo, a como suele suceder con algunos
vicios socialmente aceptados se insiste en normalizar el desperdicio.

Las “Pérdidas no técnicas”,
son un eufemismo disimular la sustracción de energía, aunque se insiste en
enfocar más este término al “robo” de electricidad, a pesar de que también
aplica al llenado incompleto de un cilindro de gas licuado de petróleo (GLP).
